El siglo XX significó para Quito un periodo de crecimiento urbano, varios proyectos para mejorar la vida de la ciudad salieron a la luz, como la inauguración del tranvía en 1914 y la construcción y ampliación de calles. En efecto, existía un cargo municipal para ocuparse de todo lo referente a vías y transporte, el “Comisario de Calles”. Esta vez, hablaremos del proyecto de quien tenía esta responsabilidad en el año de 1928, Miguel J. Egüez.

La propuesta de Egüez buscaba mejorar las vías que conducen a los mercados de Quito, debido a que el tráfico de animales y transporte de carga provocaba un caos en estos sectores de comercio de la época. Su plan se encaminó a “dotar a la ciudad de una o más líneas expeditas, amplias y fáciles, que sirvan para el aprovisionamiento de víveres a los mercados”. Este fue un tema que el Comisario había tratado con anterioridad en el Concejo, para solicitar un presupuesto que permita cristalizar esta obra.

El proyecto se centraba en el mercado norte, que en la época estaba ubicado en San Blas, allí se comercializaban los productos que llegaban desde Cotocollao, Pomasqui y Calderón. Las vías desde el norte hacia el mercado existían, pero en muy mal estado, así que Egüez propuso dos opciones de recorrido. Uno que va desde la Colón (afueras de la ciudad en 1928), toma la Colombia (actual 12 de Octubre), hasta la Bárbula (inexistente en la actualidad), después a la calle Los Ríos y llega al mercado. La segunda opción era desde la Colón, después la 9 de Octubre, para continuar por la Avenida del Ejército (actual Av. Patria), seguir por la Avenida Colombia, Bárbula y el mercado.

Después de considerar los tiempos y el tema presupuestario decidieron trabajar en la segunda opción, debido a que la calle Los Ríos existía solo con el nombre y necesitaban formarla desde cero. Para consolidar este proyecto tuvieron que ensanchar y empedrar las calles, para ello se llevó a cabo un proceso de expropiaciones y negociaciones con los dueños de los terrenos. Esta obra significó un gran avance para el flujo adecuado del tráfico y para mejorar la movilidad en la ciudad.

Finalmente, para complementar este proyecto de movilidad, el Comisario de Calles propuso una solución para el tráfico de acémilas. Se trataba de construir grandes establos para alojar la carga, en la Colón la que llegaba desde el norte y en la Magdalena la que llegaba desde el sur, por ser estos sectores las afueras de la ciudad. Desde allí la carga sería distribuida en camiones para prohibir la entrada de burros y toda clase de bestias a la ciudad, ya que se consideraba “una nota de incultura en las grandes urbes modernas”. El Acta que detalla el proyecto se acompaña de un plano de la ciudad de Quito de 1922, de ese modo la Comisión podía ubicar las calles que se intervendrían. Documentos como este nos hablan del comienzo del crecimiento acelerado que se evidenció a lo largo del siglo XX y de la modernización de la urbe quiteña, te invitamos a descubrir más de estos detalles revisando los escritos del Archivo Metropolitano de Historia.

Imágenes: 

1.- Actas del Concejo 1928, Detalle del proyecto de vías del Comisario de calles Miguel J. Egüez. Fol. 350.
2.- Actas del Concejo 1928, Detalle del proyecto de vías del Comisario de calles Miguel J. Egüez. Fol. 350v.
3.- Actas del Concejo 1928, Detalle del proyecto de vías del Comisario de calles Miguel J. Egüez. Fol. 351.
4.- Actas del Concejo 1928, Detalle del proyecto de vías del Comisario de calles Miguel J. Egüez. Fol. 351v.
5.- Actas del Concejo 1928, Plano de Quito de 1922. Fol. 352

 



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